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La castaña de cajú (también llamada maráñon o cashew) es uno de los frutos secos más consumidos como snack, gracias a su sabor suave y textura cremosa. Más allá de lo rico que es, aporta varios nutrientes que vale la pena conocer.
Respuesta corta: la castaña de cajú es una buena fuente de magnesio, cobre y grasas monoinsaturadas, nutrientes asociados a la salud ósea, la función muscular y cardiovascular dentro de una alimentación equilibrada.
Magnesio y cobre: sus minerales destacados
La castaña de cajú es una de las mejores fuentes vegetales de magnesio, mineral relevante para la función muscular y nerviosa, y de cobre, involucrado en la formación de glóbulos rojos y tejido conectivo.
Grasas monoinsaturadas
Al igual que otros frutos secos, aporta principalmente grasas monoinsaturadas, asociadas a un perfil cardiovascular más favorable que las grasas saturadas.
Proteína vegetal
Contiene una cantidad interesante de proteína vegetal por porción, lo que la convierte en un snack que aporta algo más que solo grasas y calorías.
Con sal o sin sal: ¿cuál elegir?
La versión sin sal es preferible para quienes buscan controlar su consumo de sodio, mientras que la versión con sal es simplemente una opción de sabor —ambas comparten el mismo perfil nutricional de base.
Preguntas frecuentes
¿La castaña de cajú engorda? ▾
Es energéticamente densa como todos los frutos secos, por lo que conviene comerla en porciones moderadas (un puñado) dentro de una dieta equilibrada.
¿Cuál es la porción recomendada? ▾
Un puñado (aproximadamente 30 gramos) es una porción habitual para incorporar frutos secos a la dieta diaria.
Este contenido es informativo y no constituye consejo médico ni nutricional personalizado. Si tienes una condición de salud, tomas medicamentos, o estás embarazada, consulta con un profesional antes de sumar esto a tu dieta.